¿Estoy tomando demasiados analgésicos? Cómo reconocer el sobreuso de medicación en las cefaleas
“Tomo solamente medio comprimido.” “A veces necesito repetir la dosis.” “No tomo todos los días, pero sí varias veces por semana.”
¿Cómo sabemos cuándo la medicación utilizada para aliviar una cefalea empieza a convertirse en parte del problema?
El sobreuso de medicación es una situación frecuente en personas que viven con migraña y otras cefaleas. Puede aparecer casi sin darnos cuenta: aumenta el dolor, necesitamos medicarnos más seguido y, con el tiempo, la cefalea puede hacerse todavía más frecuente.
Desde AMyCA conversamos con la Dra. María Teresa Goicochea, médica neuróloga especializada en cefaleas, para entender cómo reconocer esta situación y, sobre todo, qué podemos hacer para salir de ese círculo.
¿Qué significa “sobreuso de medicación”?
Lo primero que hay que aclarar es que no estamos contando comprimidos.
Para evaluar el uso excesivo de medicación para las cefaleas, importa principalmente cuántos días del mes una persona utiliza medicamentos para tratar sus crisis.
“No hablamos de la cantidad de comprimidos ni de los miligramos que se usan en un día o en una semana. Necesitamos considerar la cantidad de días a lo largo del mes en los que se utiliza esa medicación.”
Esto significa que, si un día tomaste medio comprimido, un comprimido entero o necesitaste repetir una segunda dosis, desde el punto de vista del registro sigue siendo un día de utilización de ese medicamento.
Por eso, cuando llevamos un diario de cefaleas, además de marcar los días con dolor es muy importante registrar los días en los que usamos medicación de rescate.
¿Todos los medicamentos tienen el mismo límite?
No. La cantidad de días considerada como sobreuso depende del tipo de medicamento utilizado.
La Dra. Goicochea explica que, en términos generales:
para analgésicos simples y antiinflamatorios, el límite se encuentra en 15 o más días al mes;
para triptanes, medicamentos con ergotamina, combinaciones de analgésicos y determinados medicamentos que contienen opioides, el límite es 10 o más días al mes.
Estos límites se consideran cuando ese patrón de utilización se mantiene en el tiempo.
Por eso es importante saber exactamente qué medicamento estamos utilizando, además de cuántos días.
No es lo mismo tomar ibuprofeno, diclofenac o paracetamol que utilizar un triptán o una combinación de varios principios activos.
¿Qué pasa si tomo más de una dosis durante la misma crisis?
Sigue contando como un día de medicación.
Imaginemos que una crisis comienza por la mañana. Una persona toma un antiinflamatorio y, unas horas después, necesita repetirlo. Para el calendario, ése sigue siendo un día de utilización de antiinflamatorios.
Ahora imaginemos que ese mismo día el antiinflamatorio no funciona y la persona necesita además utilizar un triptán.
El día sigue siendo uno en el calendario, pero al analizar qué tipos de medicamentos utilizó, ese día hubo exposición tanto a un antiinflamatorio como a un triptán.
Por eso un registro detallado puede aportar mucha más información que simplemente escribir “tomé algo para el dolor”.
¿Por qué importa tanto contar los días?
Porque en algunas personas con migraña u otras cefaleas primarias, el uso frecuente y sostenido de medicación aguda puede contribuir a que el dolor se vuelva cada vez más frecuente.
La Dra. Goicochea nos explica que aparece una situación paradójica: tomamos medicación porque tenemos dolor, pero cuanto más frecuentemente necesitamos tomarla, más difícil puede volverse controlar la cefalea.
Cuando una persona presenta cefalea 15 o más días al mes, utiliza medicación aguda por encima de determinados límites y este patrón se sostiene durante al menos tres meses, el médico puede considerar el diagnóstico de cefalea por sobreuso de medicación.
Esto no significa que el paciente haya hecho algo “mal”. Generalmente existe primero una cefalea primaria —por ejemplo, una migraña— que fue aumentando su frecuencia y obligando a utilizar cada vez más medicación.
¿Cómo puede la medicación terminar favoreciendo más dolor?
La Dra. Goicochea explica que existe una predisposición biológica en las personas que desarrollan cefaleas primarias.
Cuando las crisis y la utilización de medicación aguda se vuelven muy frecuentes, pueden producirse cambios en la manera en que el sistema nervioso procesa el dolor.
Uno de los conceptos que nos explica es el de sensibilización central. Podemos imaginarlo como si el sistema encargado de detectar y procesar el dolor se volviera progresivamente más sensible.
“El umbral para gatillar un siguiente episodio está más bajo y necesita menos estímulo para desencadenarse un ataque, o incluso puede aparecer sin un gatillo aparente.”
Como consecuencia, puede haber:
más días con dolor;
menos períodos completamente libres de cefalea;
necesidad más frecuente de medicación;
menor respuesta a los tratamientos de rescate;
y un cambio progresivo en el patrón habitual de la cefalea.
Así puede formarse un círculo difícil de romper:
más dolor → más medicación → mayor frecuencia de dolor → todavía más necesidad de medicación.
¿Puedo tener sobreuso de más de un medicamento?
Sí.
Una persona puede utilizar distintos tipos de rescates durante el mismo mes.
Por ejemplo, alguien con migraña muy frecuente puede utilizar antiinflamatorios en numerosos días y, cuando éstos no alcanzan, necesitar además un triptán. En esas situaciones, el médico necesita conocer cuántos días se utilizó cada tipo de medicación, porque una persona puede superar los límites correspondientes a más de una clase de fármacos.
Esto vuelve todavía más importante llevar un registro.
No hace falta construir una planilla complicada. Puede alcanzar con anotar en el calendario:
Dolor: sí/no
Medicamento utilizado: cuál
Cantidad de dosis: si necesitaste repetirla
Con esa información, el especialista puede reconstruir fácilmente el patrón.
“Pero si no tomo nada, me sigue doliendo”
Éste es probablemente el problema más difícil.
Una persona con cefaleas frecuentes no toma medicación porque quiere hacerlo. La toma porque tiene dolor y necesita funcionar.
Por eso, simplemente decirle “dejá de tomar analgésicos” suele ser insuficiente.
“Primero que todo, hay que hacer la consulta.”
El primer paso es establecer correctamente qué tipo de cefalea tiene la persona y descartar que exista otra causa que explique el dolor. Si se trata de una cefalea primaria muy frecuente, como una migraña, puede ser necesario iniciar o ajustar un tratamiento preventivo.
A diferencia del medicamento de rescate, que busca aliviar la crisis que ya comenzó, el tratamiento preventivo intenta disminuir la cantidad de episodios y de días de cefalea.
El objetivo es que el paciente progresivamente necesite menos medicación aguda porque también tiene menos dolor.
Prevenir para necesitar menos rescates
La Dra. Goicochea señala que cuando la migraña empieza a aparecer con una frecuencia de aproximadamente un día por semana o más, ya puede ser necesario evaluar una estrategia preventiva, dependiendo de las características y el impacto de las crisis.
El razonamiento es sencillo: si logramos bajar la frecuencia de la migraña, también disminuye la necesidad de medicarnos constantemente para apagar cada episodio.
Por eso el tratamiento de una persona con sobreuso no debería limitarse únicamente a retirar medicamentos.
Puede requerir:
confirmar el diagnóstico;
revisar qué medicamentos de rescate está utilizando;
organizar cómo tratar cada crisis;
iniciar o ajustar un tratamiento preventivo;
y realizar un seguimiento de la evolución.
¿Y los medicamentos más nuevos para la migraña?
En los últimos años aparecieron tratamientos específicamente desarrollados para los mecanismos involucrados en la migraña.
Entre ellos están los gepantes, que pueden utilizarse, según el fármaco, para el tratamiento de las crisis y/o como prevención.
La Dra. Goicochea destaca que, con la evidencia disponible hasta el momento, no se ha demostrado que el uso frecuente de gepantes como tratamiento agudo produzca cefalea por sobreuso de medicación de la misma manera que ocurre con otros tratamientos tradicionales.
Es un aspecto relevante, especialmente para pacientes que necesitan tratar crisis frecuentes, aunque la estrategia siempre debe definirse de manera individual junto con el médico.
No esperes a necesitar medicación todos los días
Una señal sencilla para pedir ayuda es descubrir que los medicamentos de rescate empiezan a ocupar demasiado espacio en nuestra vida.
Si necesitás medicarte varias veces por semana, si cada vez necesitás más rescates o si la medicación que antes funcionaba ya no controla igual el dolor, no esperes a llegar al uso diario. Es momento de revisar qué está pasando.
La solución no consiste simplemente en soportar el dolor sin tomar nada.
Consiste en encontrar una estrategia que permita tener menos cefaleas y, por lo tanto, necesitar menos medicación aguda.
Tres ideas para llevarte de esta nota
1. Contá días, no comprimidos. Para evaluar el sobreuso importa principalmente cuántos días por mes utilizás medicación para la cefalea, no si ese día tomaste medio comprimido, uno o necesitaste repetir una dosis.
2. Los límites cambian según el medicamento. Los analgésicos simples y antiinflamatorios tienen un límite diferente al de triptanes, ergotamínicos, combinaciones y algunos otros medicamentos.
3. Si necesitás rescates varias veces por semana, consultá. No se trata solamente de “dejar los analgésicos”. Un diagnóstico correcto y un tratamiento preventivo adecuado pueden ayudar a disminuir la frecuencia del dolor y la necesidad de medicación.
Sobre la especialista
La Dra. María Teresa Goicochea es médica especialista en Neurología, egresada de la Universidad Católica de Córdoba, con una extensa trayectoria dedicada al diagnóstico y tratamiento de las cefaleas y el dolor facial. Actualmente es Jefa de la Clínica de Cefaleas de FLENI, integra activamente el Grupo de Trabajo de Cefaleas de la Sociedad Neurológica Argentina y participa en iniciativas internacionales de la International Headache Society. Ha participado además en múltiples consensos y recomendaciones nacionales e internacionales sobre tratamiento de la migraña, incluyendo las recomendaciones globales de práctica clínica de la International Headache Society para el tratamiento farmacológico agudo de la migraña.

Esta nota forma parte de la serie de AMyCA en la que especialistas responden las preguntas más frecuentes de las personas que viven con migraña y otras cefaleas.
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