Cuando la migraña se vuelve crónica: ¿qué significa y qué podemos hacer?
Tener dolor de cabeza muchos días al mes no significa simplemente tener “más crisis”. Con el tiempo, algunas cefaleas pueden aumentar su frecuencia y convertirse en un problema crónico que afecta el trabajo, la vida familiar, las actividades sociales y la posibilidad de disfrutar del tiempo libre.
Para entender qué significa la cronificación, qué factores pueden favorecerla y si es posible volver a tener menos días de dolor, desde AMyCA conversamos con el Dr. Lucas Bonamico, quien nos ayuda a poner en palabras una situación que viven muchas personas con cefaleas.
¿Qué significa tener una cefalea crónica?
Cuando hablamos de cronicidad, no estamos hablando necesariamente de cuánto duele.
Una persona puede tener días de dolor intenso y otros mucho más leves. Lo importante es cuántos días del mes convive con la cefalea y desde hace cuánto tiempo ocurre esto.
El Dr. Bonamico propone pensarlo de una manera muy sencilla: cuando el dolor está presente alrededor de la mitad del mes, estamos frente a una frecuencia que merece especial atención. El criterio formal utiliza como referencia los 15 o más días de cefalea por mes, aunque desde el punto de vista de quien lo vive, tener 12, 14 o 15 días de dolor ya representa una carga muy importante.
“No tiene que ver con la intensidad. Tiene que ver con la frecuencia y tiene que ver con los tiempos de evolución.”
La cronificación, además, generalmente no ocurre de un día para otro. Muchas personas comienzan con migrañas durante la adolescencia o la juventud y, en algún momento de su vida, atraviesan períodos en los que la frecuencia de las cefaleas aumenta progresivamente y otros donde las crisis se vuelven más esporádicas.
Por eso es importante no mirar solamente las crisis más fuertes. Los días de dolor leve también cuentan.
El calendario de cefaleas: una herramienta fundamental
¿Cómo sabemos realmente cuántos días de dolor tiene una persona?
No existe un análisis de sangre que indique que una cefalea se volvió crónica. Por eso, una herramienta muy sencilla puede aportar muchísima información: el calendario o diario de cefaleas.
“El calendario es clave para el diagnóstico.”
Registrar los días con dolor permite observar la evolución con mayor precisión y ayuda al médico a conocer la frecuencia real de las cefaleas.
También resulta útil para evaluar la respuesta a los tratamientos y, en algunos casos, para documentar la frecuencia de la enfermedad cuando es necesario solicitar la autorización de determinadas medicaciones.
Además del calendario, existen cuestionarios que permiten medir cuánto interfiere la cefalea en la vida cotidiana, como el MIDAS o el HIT-6.
¿Querés descargar un diario o calcular tu MIDAS? Ingresá a nuestras herramientas útiles.
¿Por qué una cefalea puede volverse cada vez más frecuente?
No existe una única explicación. El Dr. Bonamico diferencia entre factores que podemos modificar y otros sobre los cuales tenemos poco o ningún control.
Entre estos últimos se encuentra, por ejemplo, la predisposición hereditaria y determinadas situaciones del entorno que no siempre podemos cambiar.
Pero también existen aspectos de nuestra vida cotidiana sobre los que sí podemos trabajar.
Mantener cierta regularidad en las comidas
Pasar muchas horas sin comer puede favorecer la aparición del dolor en algunas personas con migraña o cefaleas frecuentes.
Por eso, más que buscar dietas extremadamente restrictivas, el Dr. Bonamico hace hincapié en algo mucho más sencillo: mantener cierta regularidad en las comidas y evitar ayunos prolongados si observamos que empeoran nuestras cefaleas.
Desayuno, almuerzo y cena —y, para algunas personas, también una merienda— pueden ayudar a mantener una rutina más estable.
Evitar el sedentarismo
Otro aspecto importante es el movimiento.
Muchas personas con cefalea crónica pasan largas horas sentadas, trabajan frente a un escritorio o progresivamente reducen su actividad física.
Esto puede convertirse en un círculo difícil: cuanto más dolor tienen, menos se mueven; y cuanto menos se mueven, más difícil puede resultar recuperar una rutina saludable.
Por eso, incorporar actividad física y disminuir el sedentarismo forma parte de las medidas que pueden acompañar el tratamiento.
Cuidar la regularidad del sueño
No se trata solamente de “dormir mucho”. En las personas con migraña, tanto dormir menos de lo habitual como modificar demasiado los horarios puede acompañarse de un aumento de las cefaleas.
El Dr. Bonamico destaca especialmente la importancia de mantener horarios relativamente regulares y procurar un descanso suficiente, alrededor de siete u ocho horas en muchos adultos.
Los viajes, los cambios bruscos de horario y dormir mucho más de lo habitual también pueden alterar esa rutina.
Trabajar sobre otros factores modificables
El sobrepeso corporal, el tabaquismo, determinados consumos y una alimentación basada en gran cantidad de productos ultraprocesados también forman parte de los aspectos que conviene revisar dentro de un abordaje integral.
Esto no significa que exista una conducta responsable de la cefalea ni que modificar un único hábito vaya a hacer desaparecer una migraña crónica.
La idea es otra: cuando existen factores que pueden mejorarse, trabajar sobre ellos puede ayudar a disminuir la carga global de la enfermedad.
¿Una cefalea crónica puede volver a ser episódica?
Sí.
Con un tratamiento preventivo adecuado y trabajando también sobre los factores modificables, una persona que tiene 15 o 20 días de cefalea por mes puede llegar a tener muchos menos.
“Podemos volver a una cefalea de cuatro o cinco episodios mensuales en un paciente que tiene quince o veinte. Esa es la gloria para el paciente.”
Pasar de convivir con dolor durante gran parte del mes a tener solamente algunos episodios puede representar un cambio enorme en la calidad de vida.
Sin embargo, la evolución no siempre es una línea recta.
La migraña puede acompañar a una persona durante muchos años y atravesar períodos mejores y peores. Puede haber etapas de mayor frecuencia, períodos de mejor control e incluso recaídas.
Por eso, cuando se logra una mejoría, mantener el seguimiento y las medidas que ayudaron a conseguirla sigue siendo importante.
¿Cuándo debería consultar a un especialista?
Una señal importante es sentir que el dolor empieza a organizar nuestra vida.
Cuando una persona necesita medicación de rescate con mucha frecuencia, tiene analgésicos guardados en distintos lugares porque sabe que probablemente los necesite o siente que, aun tomando medicación, no consigue recuperar una buena calidad de vida, es momento de revisar el tratamiento.
También cuando empiezan a aparecer situaciones como:
cancelar actividades por el dolor;
dejar de participar en encuentros familiares o sociales;
funcionar con dificultad durante la jornada laboral;
reservar toda la energía disponible para poder trabajar;
pasar los días libres o los fines de semana recuperándose de las cefaleas;
necesitar medicación para el dolor cada vez con mayor frecuencia.
“Es una discapacidad que a veces no es visible, pero que el entorno familiar la siente y los compañeros de trabajo la sienten.”
La cefalea puede no verse desde afuera y, sin embargo, ocupar una enorme parte de la vida de quien la padece.
No hay que acostumbrarse a vivir así
Tener cefaleas frecuentes no significa que haya que resignarse.
Existen profesionales dedicados específicamente al diagnóstico y tratamiento de las cefaleas y distintas estrategias que pueden ayudar a disminuir la frecuencia del dolor y recuperar calidad de vida.
El mensaje final del Dr. Bonamico es especialmente claro: si sentís que las cefaleas están fuera de control, no esperes a que la situación se vuelva todavía más difícil. Consultá.
Tres ideas para llevarte de esta nota
1. La frecuencia importa tanto como la intensidad. No registres solamente las crisis más fuertes: todos los días con cefalea cuentan.
2. Llevá un calendario.Registrar los días de dolor y los días en los que necesitás medicación permite entender mejor qué está pasando y evaluar si el tratamiento funciona.
3. La cronicidad puede mejorar.Con tratamiento, seguimiento y trabajo sobre los factores modificables, una cefalea crónica puede disminuir significativamente su frecuencia y volver a un patrón episódico.
Sobre el especialista
El Dr. Lucas Bonamico es médico neurólogo con especial dedicación a cefaleas. Desarrolla actividad asistencial y científica en FLENI. Es un destacado miembro del Grupo de trabajo en Cefaleas de la Sociedad Neurológica Argentina, la Asociación Latinoamericana de Cefaleas y de la International Headache Society. Participó en multiples trabajos científicos y consensos argentinos sobre migraña.

Esta nota forma parte de la serie de AMyCA en la que especialistas responden las preguntas más frecuentes de las personas que viven con migraña y otras cefaleas.
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